Derivado de la antigua bebida azteca llamada pulque, el tequila fue el primer licor destilado en Norteamérica. El tequila se hace del agave azul, el cual crece mayoritariamente en el suelo volcánico de la Sierra Madre Occidental del estado de Jalisco, hogar de Puerto Vallarta. El agave azul aún es sembrado y cosechado a mano, como se ha venido haciendo por cientos de años.
Una planta de agave azul, tarda aproximadamente diez años en madurar. En ese momento, los llamados jimadores quitan las hijas. Entonces los corazones de las plantas se cocinan en un horno y enseguida se les aplasta para que suelten su jugo. Este jugo se le conoce como aguamiel y pasa a ser fermentado y luego destilado en dos o tres ocasiones.
Hay cinco especies diferentes de tequila, que se distinguen entre sí por el tiempo que son añejados tras su destilación:
Blanco o Plata: El tequila blanco o plata no es añejado en absoluto; es transparente y es embotellado inmediatamente después de su destilación. Esto resulta en el sabor más puro del agave.
Oro o Joven: El tequila Oro es sencillamente tequila blanco mezclado con otro tequila más añejo o con aditivos como caramelos o jarabes.
Reposado: Este tequila ha sido añejado de dos meses a un año en barricas de roble.
Añejo: El tequila añejo ha sido añejado de uno a tres años en barricas de roble.
Extra Añejo: Una clase relativamente nueva (ha sido reconocida desde el 2006), este tequilla se añeja por más de tres años en barricas de roble.
Los mejores tequilas son hechos 100% de agave, busque por la leyenda "100% de Agave" o "100% de Puro Agave" en la botella. En general, mientras más tiempo ha sido añejado el tequila, más caro resulta. Los tequilas más viejos también tienen un sabor más refinado y complejo. Es interesante, sin embargo, que hay puristas que prefieren el tequila blanco por su puro sabor a agave que no ha sido influido por el añejamiento en las barricas.
En México, el tequila normalmente se toma derecho, a temperatura ambiente, en un vaso de 60ml llamado caballito.

